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Consejos del Pediatra

Doctor Otto Torres
ottotorres@gmail.com

CONVULSIONES FEBRILES

Publicado por Administrator (admin) el 17/10/2014
Consejos del Pediatra >>

La fiebre es un fenómeno que se presentará en más de una ocasión en todos los niños.  Se define como el ascenso de la temperatura corporal más allá de los 37.8 grados centígrados (temperaturas entre 37.5 y 37.8C se conocen como febrícula).  Este ascenso en la temperatura es producto de una serie de factores a consecuencia de procesos infecciosos,  inflamatorios, trastornos metabólicos, etc.

¿Qué es exactamente una convulsión?

Una convulsión es el resultado de una descarga exagerada de células cerebrales (neuronas) que se traduce en movimientos en donde el tono de los músculos aumenta y se presentan sacudidas, convulsión tónico-clónica.  Las convulsiones pueden ser generalizadas o bien solamente de un segmento del cuerpo, acompañadas de secreción excesiva de saliva y algunas veces trastornos del estado de la conciencia.  Sin embargo en casos menos frecuentes, estas descargas neuronales se pueden traducir en crisis de ausencia, manifestaciones no necesariamente motoras, o bien tener presentaciones mucho menos comunes que ameritarían de descripción más detallada.
 
En las convulsiones febriles los niños a menudo pierden la conciencia y se estremecen, moviendo las extremidades en ambos lados del cuerpo.  Menos comúnmente, el niño se torna rígido o tiene contracciones en una sola parte del cuerpo.
 
La mayoría de las convulsiones febriles duran un minuto o dos, aunque algunas pueden ser tan breves como algunos segundos.
 
Para que una convulsión pueda ser atribuida a la fiebre y considerarse como simple, esta debe cumplir cuatro características:
 

  • Ser breve.
  • Ocurrir una sola vez en un período de 24 horas.
  • Ser generalizada, afectar tanto el lado derecho como izquierdo del cuerpo.
  • Presentarse entre las edades de 6 meses a 5 años.


No se considera que los niños propensos a convulsiones febriles tengan epilepsia, ya que la epilepsia se caracteriza por convulsiones recurrentes que no son precipitadas por fiebre.

¿Qué tan común es una convulsión febril?

Aproximadamente uno de cada 25 niños entre las edades de 6 meses a 5 años, tendrá por lo menos un episodio de convulsión febril cuando la temperatura corporal ascienda más allá de 38.5C.  Es por ello que el manejo de la fiebre es de suma importancia.
 
Entre más avanzada es la edad del niño cuando tiene su primera convulsión febril, menor es la probabilidad que el niño sufra de nuevo un evento.

¿Qué hace a un niño(a) ser propenso a convulsiones febriles?

Una primera convulsión febril a edad temprana (menos de 15 meses).

Fiebres recurrentes y el tener familiares cercanos con historial de convulsiones febriles.

Un primer episodio de convulsión febril largo no aumenta sustancialmente el riesgo de convulsiones febriles recurrentes.

¿Son las convulsiones febriles dañinas?

La gran mayoría son inofensivas.  Existe una pequeña posibilidad de que el niño sufra daño si se cae o ahoga por alimento o saliva en la boca.  El dar los primeros auxilios apropiados puede ayudar a evitar estos peligros.

No existe evidencia de que las convulsiones febriles causen daño cerebral.  Del 95% al 98% de los pacientes no tendrán un nuevo evento.

Están en riesgo aquellos que tuvieron convulsiones febriles largas, que afectaron una sola parte del cuerpo o que se repitieron dentro de las 24 horas.

¿Qué debe hacerse por un niño(a) con convulsiones febriles?

Mantener la calma y observarlo cuidadosamente.

Prevenir heridas evitando que este cerca de objetos con los que se pueda golpear.

Colocarlo en una superficie protegida, como el piso o la tierra, evitando todo riesgo de caída.

No sujetarlo por la fuerza.

Para prevenir que se ahogue, se debe poner de lado sobre su estómago.
Si es posible se debe sacar cuidadosamente cualquier objeto de la boca del niño.

No debe introducirse nada en la boca del niño, los objetos pueden romperse y obstruir la vía respiratoria.

Una vez finalizada la convulsión, debe realizarse un examen completo del niño.  Esto es especialmente urgente si el niño muestra los síntomas de cuello rígido, letargo extremo o vómitos abundantes.

Espero todas estas recomendaciones le sean de utilidad.  Ante cualquier duda, por favor, contáctenos. 

Estamos para servirle.

Dr. Otto L. Torres Pellecer
Pediatra
Edificio Reforma 10
Av. Reforma 9-55 z.10
6to nivel Of 608
Tel 23393069
ottotorres@gmail.com

 

Cambiado el: 17/10/2014 a las 7:55 AM

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